jueves, 9 de junio de 2011

Parejas perdurables (continuación 45 )

Parejas Perdurables (continuación 45)

Mientras deambulábamos por las calles Granadinas, buscando lo más céntrico donde supuse habría concentración de tascas, oí palmas y taconeo procedente de un bar.
Seguro de iniciar allí nuestra ronda, entramos a chatear.

Había un grupo de tres hombres y tres mujeres, ellas con faralaes y zapatos con tacones de hierro, se jaleaban consiguiendo un animado ambiente. En las mesas distintos grupos seguían con la mirada, mientras que otros ayudaban con sus palmas a seguir el ritmo. Casi que estaba dispuesto también yo a participar, pero no me atreví, al ignorar si a un extraño recién llegado, esto le era permitido.

Tere pidió la tapa propia del local y un “fino” en una caña, en la misma barra. La secundé.
Nos propusimos al llegar al Parador ya muy tarde, no cenar en él, por contra recordaría mi permanencia en Alcalá, si seguíamos un Vía- Crucis de tascas y bares tomando muestras de lo que allí es usual.
Así lo iniciamos con éste, repleto de paisanos animados con sus cantantes y bailaoras.

Recuerdo que en Alcalá esto estaba prohibido, mediante unos rotulitos bien visibles “No se permite cantar”, sin saber el motivo exacto, quizá para que no se entretuvieran demasiado los clientes, para dar paso a los nuevos, aunque pudiera ser por motivo de molestar al vecindario hasta altas horas de la noche. Los locales solían ocupar plantas a nivel calle con bajo techo, encima de las cuales moraban los vecinos.

Aquí pudiera ocurrir lo mismo, pero por lo visto se toleraba.

-Como ves la juerga por Andalucía, está a la orden del día y de la noche. Si te parece recorreremos hasta que nos cansemos, un máximo de tascas. Por ello vamos a pedir en todas o bien el chato, o bien la caña, que contiene pequeña cantidad de vino o cerveza, sino pronto estaríamos piripis.

A Tere le sedujo la animación del barrio y no le hacía ascos a la “manzanilla”, al “amontillado” al “fino de Jerez” y lo que se presentara, fueron unos años después que no toleró el alcohol. Un simple vaso, o una sola copa de Champán, le motivaban dolor de cabeza. Por esto en las Navidades ella prefería Sidra.

Variadas tapas en Granada

Llevábamos ya cuatro tascas visitadas de las que llamaban la atención por la algarabía que dentro armaban los parroquianos. Para variar, entramos en una vacía.
El barman nos atendió de maravilla, nos recomendó probar una especialidad suya y le dimos la razón. La saboreábamos y nos enfrascamos en tertulia con él breves minutos, pues en un santiamén se llenó el local. Pagamos y ….hasta la próxima.

Nos pareció bien, otra en similares circunstancias. Solamente había un joven tomando su copa. Repetimos lo de tomar la tapa recomendada, y se repitió lo de abarrotarse el local por nuevos parroquianos.

A la tercera sucedió igual. Decidimos que la próxima sería la última por aquella noche, pues empezamos a notar el cansancio.

Al entrar en el bar vacío, pedimos al barman que nos sirviera lo que quisiera y que casi debería servirnos gratis, pues nosotros éramos el reclamo infalible de la clientela de los bares.

El hombre sonrió, pero le caímos tan bien que nos tomó la palabra. No falló, en un par de minutos lleno a rebosar. La última ronda, nos salió gratis.
Mientras volvíamos al Parador, recordamos el fenómeno que ya lo vivimos en otras Ciudades. Por lo visto se cumple el refrán de

-“¿Dónde va la Gente?, Pues dónde va Vicente.” O al revés.

Y bien pudiera ser que el itinerario que elegimos sin saberlo era el clásico, igual que los soportales lo eran para las rondas en Alcalá de Henares.

Llegamos al Hotel cansados, pero bastante animados. Era más de la media noche y queríamos por la mañana llegar pronto a La Alhambra.

Para ganar tiempo, nos duchamos juntos. Para ganar más tiempo, nos acostamos desnudos……Y con tanto tiempo ganado, ¿porqué, no aprovecharlo?. Por la mañana ya nos deleitaríamos con las instalaciones del Parador y su decoración. Pues lo aprovechamos.


http://www.youtube.com/watch?v=EKZel1D_8q0

Parejas Perdurables (continuación 45 a )

Una vez desayunados, recorrimos las instalaciones magníficas del Parador. Y en el jardín hicimos una llamada a los suegros.

El mensaje fue como en los cuarteles. “Sin novedad”. Tere habló con los niños, que al estar con los abuelos, estaban encantados. Les permitían todo lo que se les antojaba, de modo que papá y mamá, podían tardar en volver, que no les importaba. Esto no se lo esperaba Tere. Pero es que esta vez, no se quedó solo el cuarto hijo, como en nuestro anterior viaje en que el tercero sí se quedó solo.

En esta ocasión, el quinto por su corta edad, estaba muy alerta con su hermano mayor y el mayor, se sentía autoritario para con su hermano pequeño.
Si a ello le sumaba que no tenían a los mayores que les mandaran, perfecto. Y sus necesidades cubiertas por partida triple. Los dos abuelos y la sirvienta pendientes de ellos.
Pues ya tranquilos, aparcamos el coche en la explanada frente a La Alhambra. Adquirimos los billetes de visita y nos sumamos a un grupo con su Cicerone.

http://www.youtube.com/watch?v=bZo3N...1&feature=fvwp

Estábamos contemplando Historia. Y era admirable ver los lugares que a pesar del transcurso de cinco siglos, se mantenía en impecable estado.
Los trabajos en columnas, paredes y artesonados, no permitían más que admiración. ¿Cómo labraron tal cantidad de figuras geométricas con aquella perfección, en metros y metros de superficie?. Se hacía evidente que trabajarían con moldes, pero así y todo, más que labor de árabes, merecía la denominación de chinos.

Y tuve que permutar mi idea de que el yeso en la intemperie se destruye con facilidad. Aquellos trabajos resistieron sin ninguna erosión, tanto los interiores como los exteriores. Tenían una técnica escrupulosa, ya que el fraguado para lograr tal resultado debía realizarse en unas condiciones muy precisas.
De desconocer su verdadero material, hubiera creído que todo se debía a trabajos esculpidos en piedra.

También era admirable la ingeniosa distribución hidráulica, haciendo aparecer en distintos niveles la misma agua inicial, para surtidores, fuentes y remansos.
Seguimos las explicaciones del Cicerone, que ampliaron mis débiles recuerdos de lo estudiado hacía treinta años, en la escuela.

Nos recreamos en cada uno de los lugares de aquel Palacio, que también era refugio de la plebe y el retén de guerreros con sus caballerizas. Aparte de su ubicación estratégica, su extensa superficie amurallada, forma por sí misma un poblado preparado para resistir ataques del enemigo.
Pero no hizo falta poner a prueba su efectividad, dado que el último sultán, Boabdil el Chico, tuvo que abandonar La Alhambra a manos de los Reyes Católicos, por caer prisionero en Guadix. Y al partir de la Península Ibérica, cuenta la leyenda que al lamentarse por la pérdida, entre sollozos, su madre le recriminó:
"llora como mujer lo que no supiste defender como hombre"
Sultana Aixa, madre de Boabdil.


http://es.wikipedia.org/wiki/Alhambra

Granadinos célebres
García Lorca – Poeta

http://www.youtube.com/watch?v=uKx8EL25QIY
Manuel de Falla- La Vida Breve-

http://www.youtube.com/watch?v=a1OIeFVeQ8E

http://www.youtube.com/watch?v=E-ITyzRApWk
Miguel Ríos - Vuelvo a Granada

http://www.youtube.com/watch?v=Yl52wAW37pU
Agustín Lara – Granada

Tanto cuando se pusieron de moda las coplas de Agustín Lara, con María Bonita y Granada y años más tarde al cantarle a su Ciudad, Miguel Ríos, se revivaron mis deseos de algún día personarme aquí. Y haberlo logrado junto a mi querida mujer, fue lo máximo.

Impresionados y contentos por lo acertado de la visita, fuimos al Parador a comer tal como teníamos previsto.
Inmediatamente, después del exquisito ágape, pusimos en marcha el coche hacia Argamasilla de Alba. Se trataba de muchos kilómetros que hicimos de un tirón, sin detenernos ni en Linares, ni en Manzanares, pues queríamos pasar al menos un día entero por los parajes de la Ruidera.

sábado, 4 de junio de 2011

Parejas perdurables (continuación 44 )

La llamada del Sr. Argen, me alarmó. Con frases entrecortadas, con evidente afección, me instaba a que destruyera mi copia de contrato con el Director del Banco por el préstamo del medio millón, ya que le cesaron y estaba su despacho intervenido.
No debía presentarme allí, ya que solo provocaría agravar las acusaciones contra el Director.

Justo cuando preparaba un talón para ingresarle lo convenido, 11.250 pts por los intereses del primer trimestre, e incluso estaba dispuesto a amortizar la cuarta parte del préstamo, 125.000 pts. Con el ahorro obtenido merced a la operación FECSA, mas bien andaba sobrado. Mejor ir cancelando créditos y ahorraría más.

Como no me dio detalles Argen, antes de seguir su consejo lo consulté con Rodriguez. Le enseñé el contrato de préstamo.

-Esta vez, el Sr. Argen te está haciendo un favor, que posiblemente redunda también en él.

-¿Quieres decir, que he de imaginar que tal trato nunca existió?. Pero yo recibí a mano en metálico medio millón. No comprendo como devolverlo le puede perjudicar.

-Otra vez muestras un desconocimiento impropio de un Empresario. Este Director, estaba realizando operaciones de un Banco, dentro de su Banco. Ya que te entran mejor lo números te doy idea numérica.
Los bancos al capital en cuenta corriente, dan el 1% interés. Si el impositor pide mejora de intereses, se lo bloquean a un año y le dan el 3%. Si quiere mayor interés, los Directores ofrecen invertir en Bolsa, aunque siempre están al albur de alzas y bajas. Los Jubilados suelen temer estos riesgos y se conforman con imposiciones a plazo superior al año en el propio banco y hasta llegan a obtener un 3,5%.
El Director tiene una clientela que se pone a sus manos dispuesta para incrementar un interés sin riesgos. Les ofrece el 4%, lo aceptan firman el bloqueo en una cuenta del Director. Te da el dinero a ti, con el 9% de interés, él abona el 4% y le queda limpio el 5%.
Mientras sus cuentas se lleven ocultas al Banco, el negocio es redondo.


Por lo visto alguna indiscreción, motivaría sospechas de los supervisores y descubrirían esta operativa. Lógico que lo cesaran, pero no es lo mismo que sea por una determinada operación a la que podría hacer frente, a que se presentaran muchos receptores de estos créditos con documentos falsificados del propio Banco. Pasaría de un delito de pequeña cuantía, a otro tipificado con cárcel.
Entendí, pues como quedándome con el dinero, favorecía al avisado Director. No era ético, pero al presentarme a deshacer el entuerto, me involucraba, hasta el punto que podía ser también yo un encausado.

-Tere, no lo vas a creer. En un mes, por operaciones ajenas a las obras de Santa María y a los trabajos del Gabinete, obtuve un beneficio de seis millones.

-¿Bromeas?. ¿Qué hiciste?

Puesta en antecedentes también se alegró pareciéndole que la esperanza puesta en que algún día dispondríamos de unos ahorros, estaba próxima a cumplirse.

-Voy a planificar un viaje por el Litoral, ya que en nuestro recorrido por la Península, nos quedó esta parte olvidada. Y me gustará conocer más Paradores.

Tere me recordaba que el viaje que hicimos, no fue muy del agrado de los niños y que en esta ocasión, teníamos cinco. Había que estudiar muy bien la ocasión de poder combinar nuestro recreo en solitario con el de los niños. No se podían abandonar a una simple niñera, que los atendía muy bien por cierto, pero estando nosotros presentes en el hogar.

Aprovechamos las próximas vacaciones estudiantiles para distribuir a los niños en dos partes. Los tres mayores una quincena en Colonias. Los dos pequeños, al cuidado de la abuela y abuelo, que pasarían la semana que nos ausentaríamos, en casa junto a la sirvienta de turno.

Procurábamos no darles demasiadas funciones que atender a las sirvientas, por la poca duración que ello nos reportaba, al sentirse explotadas.
De modo que en esta ocasión, se sentiría aligerada de sus obligaciones pues de siete componentes de la familia, pasaba a atender a cuatro.

La cuñada, no se trasladaría con sus padres, a nuestro hogar, ya que era una Girl-Scout, que dirigía grupos de Scouts en excursiones por el Pirineo.

Total teníamos en esta ocasión, resuelta la ausencia de una semana para recorrer parajes de nuestro suelo patrio, sin churumbeles.
Aferrado a mi hobby aventurero, me propuse una única intención: Visitar La Alhambra en Granada, pero ni el itinerario para llegar allí, ni los Paradores en que nos hospedaríamos los preconcebí. Me gustan las sorpresas en los viajes, incluso las no muy agradables como en verdad de vez en cuando sucedían.
Lo que sí tuvimos en cuenta era aceptar la invitación de una prima de Tere, para pasar un día en su finca de Gandía.
Así que para allá iríamos. La primera parada fue recrearnos de nuevo en el Balcón del Mediterráneo, recordando nuestra luna de miel truncada.



Parejas perdurables (continuación 44 a )

-Vámonos ya Carlos que llegaremos muy tarde a Gandía.

Tere se intranquilizaba, porqué a pesar de haber salido muy temprano de Barcelona, entre el desayuno en Tarragona, luego entretenernos en recoger almejas en la Isla de Buda del Deltebre, dejaba ya de ser temprano.
Claro que el centenar de rosellonas (especie de almejas) recogidas en el arenal, con nuestras manos, serviría un aporte en agradecimiento por la invitación de nuestros anfitriones. Los guardamos en un tuperware, para mantenerse en buen estado durante el trayecto.

http://www.deltebre.org/turisme/


Pensé que es lástima tener que ir por el Mundo siempre con prisas. Una semana, no era nada para poder disfrutar de tantos rincones de belleza que por todas partes hay. Ya decidí que debíamos concentrar este viaje al destino de Granada. Con lo demás transitorio, tomar fotos y dejarlo para mejores ocasiones. Por lo menos esta era la intención.

Ahora, debíamos subir de nuevo al coche, partir de Peñíscola y sin perder más tiempo, llegar cuanto antes a Gandía. Estábamos invitados por la prima de Tere, a ver su finca de naranjos. Finalizaron las obras de modernización del sistema de explotación.

Este día lo programamos para hoy y debíamos llegar a comer a las dos, lo más tardar, o la Paella se enfriaría. Nos prometieron que no empezarían sin estar nosotros.
Y se trataba de una paella, alrededor de la cual, nos sentaríamos doce personas con una cuchara cada uno para el ataque.

Era el clásico modo de comer la Paella. Nada de platos, que pierde sabor. Y si tiene algo de “socarrimat” (una pizca requemado), mejor, que mejor. ¡Menuda sartén, sería!.
Nada, no podíamos entretenernos más en la visita del Castillo de Peñíscola. Solo una somera toma de fotos y una vuelta por su alrededor. Era una curiosidad que la mantuve desde adolescente por la Historia del Papa Luna. Y la razón de su construcción, como vigía de piratas intrusos venidos de las costas africanas. También recordaba los episodios de Jaime I el Conquistador, al entregarlo a Valencia.

http://es.wikipedia.org/wiki/Pe%C3%B1%C3%ADscola




Casillo de Peñíscola.

Las películas que se rodaron allí, como El Cid, con Charlton Heston de protagonista y Calabuch dirigida por Berlanga, acabaron por sembrar la semilla del deseo de pisar este poblado.
Por lo menos el deseo quedó cumplido. Preparado para hacer kilómetros sin parar ni siquiera en Valencia, a menos que lo pidiera Tere para aliviar la vejiga, en algún bar durante el trayecto.

Llegamos a tiempo. El espectáculo de una Paella de metro y medio de diámetro, compensaba haber realizado los más de trescientos kilómetros.
Y lo de suministrarte una cuchara para comer doce personas apretujadas a su alrededor, en principio, no me convencía, pero al enseñar cómo se procedía, cambié de opinión.

Trazaban con la cuchara, doce radiales en el arroz, muy bien calculadas. Hacían un hueco en el centro, donde amontonaban los tropezones. Iban apartando los trozos de pollo, los mariscos y demás elementos que dieron toda su sustancia al arroz. Normalmente, los gourmets de la paella, estos ingredientes los desechaban por quedar insulsos.

Cada comensal, iniciaba su labor, a partir de la radial que le tocaba, dirigiendo la cuchara hacia su izquierda. El comensal a base de ingerir cucharadas, dejaba su lado derecho vacío hasta llegar a lo que fue el radio de su vecino que asimismo lo dejó vacío.
Curioso. No se me hubiera ocurrido que en un mismo plato comieran doce personas sin estorbarse ni mezclar sus porciones.

Tenía razón el marido de la prima de Tere, el socarrimat era lo más sabroso. Pero un arte conseguirlo. Los principiantes en la cocción de la paella, solían pasar de socarrimat, al carbonizado. Luego, la gracia ausente.

Las rosellonas, en diez minutos las prepararon, con una simple cocción al vapor de agua con sal y rodajas de limón. Justo el tiempo de abrirse las valvas. Las acompañaron con un Ribeiro que curiosamente guardaban en la nevera. Resultó un aperitivo acertado que nos hizo quedar muy bien por su aceptación.

Más tarde, nos enseñaron la bodega y ya no extrañé la coincidencia del Ribeiro. Tenía cientos de botellas de todo tipo de vinos. Esto para hacer boca, ya que la cocina, se veía rústica ancestral de grandes dimensiones y hogares de distintos tamaños, uno de los cuales, admitía las paellas gigantescas.

Pasamos al campo para digerir la paella, comentando los estudios realizados para la comercialización de sus naranjas.
Había arrancado los antiguos cultivos. Realizó nuevas plantaciones de tres clases de naranjas, cuya recolección se realizaba, en tres épocas del año, las primerizas, las medias y las tardías. Amén que dos variedades de mandarina y clementina.
El cultivo nuevo alineado a la distancia de cuatro metros, formaba columnas separadas entre sí por cinco metros de distancia. Previstas para la circulación de las camionetas recolectoras.

Cada calle, era recorrida a paso lento por la camioneta con cuatro peones arriba, que alcanzaban a su nivel el fruto. Dos recogían los frutos de la derecha y los otros dos los de su izquierda. Directamente, las metían en las cajas amontonadas que de vacías pasaban a llenas en un santiamén. Les seguían dos peones a pié encargados de recoger el fruto no alcanzado por los de arriba la camioneta.
Este sistema ahorraba gran cantidad de jornales, lo que le permitía sacar el máximo rendimiento al vender el fruto en el árbol a los almacenistas. Y con la alternancia de las variedades, todo el año estaba la finca visitada, con lo cual también resultaba rentable el personal de atención al cultivo. Era como si dispusiera de una fábrica de producción continua.

Admirado por esta conversión de exploración agraria convertida en industrial, pasamos a la cata de los frutos.

Iba dándonos lecciones de la clase que nos ofrecía para degustar y dar nuestra opinión. A mí, dado que tengo especial predilección por lo ácido me gustaban todas, al menos comí un par de cada variedad, incluso las que él indicó como verdes y que precisaban casi dos meses más para su recolección en perfecta madurez.

Pues nada, las que mejor sabían para mí. Entre catas de variedades y repeticiones para asegurar cual me parecía mejor, creo que ingerí docena y media de naranjas.

-Carlos, un solo naranjo al año, no sería suficiente para tu voracidad.

Lo dijo convencido, sin embargo de vivir entre naranjos, creo que mi afición se desvanecería pronto, pues corría riesgo de alterar mi tripa.

Y pensé en los kilómetros que me aguardaban a la mañana siguiente, pero esta noche, con Tere y los anfitriones disfrutaríamos de un paseo por la playa antes de acostarnos en una impesionante factoría semirural.

Parejas Perdurables (continuación 44 b)




Playa de Gandía





http://www.youtube.com/watch?v=x-goL1b9u-c



Paella tamaño pequeño

La sartén de la foto es ridícula al compararla con la utilizada en Gandía para las doce personas.
Pedí los datos técnicos para en un futuro ser yo quien ofreciera a la familia e invitados, Paellas semejantes cocinadas al aire libre en Santa María.

Me los especificó el maestro paellero, anfitrión nuestro, mientras desayunábamos.
Mencionó que una vez se echa el “caldo” al arroz (jamás agua), es el momento de echar mano al vino…… pero no junto al caldo en el arroz, sino en sendos vasos para llevarse al coleto entre chascarrillos.
Realizado este ritual, prácticamente, ya puede apagarse el fuego. La paella, justo al evaporarse el agua del caldo, impregna su sabor al arroz que debe quedar con los granos sueltos. Por ello es imprescindible una buena nivelación de la paella, que el fuego llegue regular en toda su superficie y echar el caldo justo que cubra al arroz. Si hay demasiado líquido, el arroz se reblandece y si hay poco se carboniza.

Esperaba que próximamente fueran ellos quienes nos visitaran en la Urbanización y que allí él hiciera de supervisor de mi iniciación a cocinero de paellas.

Ya que estábamos cerca, no me resistí salir tan pronto desayunamos entre los naranjos, para pisar el Peñón de Ifach.







http://www.comunitatvalenciana.com/f...c/cvnews40.pdf

Este enlace da mucha información del Peñón de Ifach.

Estuvimos paseando algo menos de una hora, ya que teníamos muchos kilómetros por delante. No nos detuvimos en Alicante, ni en Murcia, ni en Lorca. Nos detuvimos a comer en el Parador Albergue de Puerto Lumbreras.
Tuvimos que desviarnos algo del camino, pero resultó tal como ya constatábamos, con todos los Paradores, que se disfrutaba en ellos por el paisaje, la decoración, sus instalaciones y el servicio esmerado.
El enlace da fe de ello.

http://www.parador.es/es/tratarFicha...do?parador=061

Recorridos los jardines brevemente después de comer, nos dirijimos al Parador San Francisco en Granada donde pernoctamos.

martes, 31 de mayo de 2011

Parejas perdurables (continuación 43 )

Enseñé el requerimiento del Ayuntamiento a Orpí.

-Me está amargando la existencia el Alcalde. Como ves no me permite ningún movimiento para cumplir con el desarrollo de la Urbanización. Se agarra a las arbitrariedades que se le antojan, para boicotear. Como tú firmaste el proyecto y fue aprobado legalmente, ponte en contacto con Rodriguez, le aportas toda la documentación acreditativa del proyecto y que siga el proceso que requiera para oponernos a arrancar las aceras.

Rodriguez, también sacó mis mismas conclusiones, pero ateniéndose a que en cada Municipio disponen de reglamentos complementarios, ya me indicó, que aquello iría para largo.

Lo fue. Entre la documentación de descargo presentada, sus respuestas oficiales y convocatorias a plenos Municipales, para someter los descargos a debate, pasaron tres meses. Más hubieran sido si no nos aveníamos a zanjar la cuestión con una sanción administrativa, abonar unas inventadas tarifas locales y así, seguir con las aceras intactas.

Ya tenía una cuarta parte de las aceras ejecutadas, cuando ENHER, finalizó su tendido en baja tensión por todas las calles.

Rebosante de alegría por ello, pedí a la empresa de alumbrado, acelerar la instalación de las iluminarias de cayado, sobre base de farolas de tres metros y medio altura. El accionamiento sería todo el año automático, mediante células fotosensibles a la intensidad lumínica variable. Encendido al oscurecer bien fuera por echarse encima lo noche, o estar el cielo encapotado. Al alba, apagado.

Les pareció bien que el finiquito de la obra, lo realizara mediante letras aceptadas a 30, 60 , 90 días, a partir del día de la entrega comprobado su buen funcionamiento. Una condición casi clásica en aquél tiempo.

Al mismo tiempo ya contraté a ENHER para salida de Transformador, colocar el contador de alumbrado público acompañado de otro para servicio general de las construcciones de mis proyectos. Los contadores de los clientes para sus chalets, irían directamente a cargo de los usuarios.

Todo correcto, solo me faltaba contemplar el día previsto como se encenderían las iluminarias, por todas las calles. Claro que a partir de aquél día, las facturas de ENHER ya serían sustanciosas.

Pensé en echar mano de un porcentaje de letras para su descuento, precisamente, cuando ya estaba a punto de no utilizarlo, bastándome con las que entregaba al cobro.

Los bancos estaban contentos con mi papel comercial, por su carencia de morosidad. El que no lo estaba tanto era yo. El crédito de los manzanos, me facilitó poder ir eliminando su negociación doce puntos por encima del crédito oficial al que me acogí. Y tener que recurrir de nuevo a ellos, era ingrato.

En mi nuevo despacho, señorial, me sentía orgulloso por mi buen gusto al decorarlo. Tere estuvo de acuerdo que las cortinas haciendo juego con las alfombras daban su punto de distinción. En cuanto la mesa despacho moderna de blanco inmaculado con el tresillo de cuero y las dos butacas de visitantes junto a la de dirección con ruedas, remataban una evidente categoría.

En una pared, el Plano aéreo de la Urbanización y enfrente un cuadro de grandes dimensiones de tema forestal, cumplían la nota de colorido con sobriedad.

La luz de pié al lado del tresillo, otra de sobremesa y una araña centrada colgando del techo

asimismo todas del mismo estilo y color.

Recuerdo que los primeros que vieron el despacho en funciones, me expresaron su grata impresión.

-Don Carlos, desea que le atienda un corredor de banca.

-No tengo ningún interés en la bolsa. Dígaselo y no perderemos el tiempo.

Judit, regresó.

-Dice el Sr. Argen, que es asunto privado bancario pero no de la Bolsa.

El Sr. Argen se presentó como captor de clientes para bancos. Pertenecía a un grupo que a las órdenes de los Directores de Agencias, seleccionaban clientes para beneficio mutuo.

Ya conocía el interés que tenían lo directores de Agencias de Bancos, en procurarse una amplia clientela. Y si los clientes destacaban por la cantidad de negocio a pasar por sus manos, ellos ganaban puntos ante la Dirección General. Los puntos eran ascensos en categoría y sobresueldos en metálico.

Si el Sr. Director, un año, no cumplía con el cupo de captación cliente-capital, pasaba a ocupar la silla de Subdirector, de la misma Agencia, u otra. El Nuevo nombrado, disponía de un máximo de dos años, para cumplir con una exigencia mínima, a partir del tercer año se hallaba en las condiciones de su antecesor si no demostraba su valía.

En ocasiones, los menos afortunados, eran relegados a burocracia en la Central.

Esto explicaba el que los Directores con frecuencia, estuvieran ausentes del despacho. Visitaban clientes, para que aumentaran cifras en su banco, o bien a nuevos clientes para captarles a su favor.

El caso del Sr. Argen, no lo conocía. O sea que el Director al que representaba, procuraba multiplicar la efectividad de su labor, a base de que las visitas las realizaran subordinados.

-Don Carlos, no vengo como empleado del Banco, pues mi labor es captar clientes para los Bancos que lo solicitan. Para ello, me tienen la suficiente confianza como para aceptar los clientes que les propongo. Me documenté sobre sus actividades y su estado financiero, amén que últimamente entrega el papel comercial al cobro, a pesar de disponer líneas de descuento en otros bancos sin usar. Reúne Ud. las condiciones idóneas para la propuesta del Director del Banco Santander, al que me refiero.

Se trata de darle un crédito de medio millón de pesetas a devolver a los dos años con simples pagos de intereses al 9 % anual, además fragmentado en cuatro trimestres el 2,25%.

Como ve, es una condición óptima. El interés es la mitad del usual y no tiene que firmar letras ni pagos mensuales que les resulten incordios. Le realizamos el contrato en el Banco, incluso sin necesidad de bloquear ninguna cantidad en su cuenta.

Me tocó la lotería con el crédito de los Manzanos y ahora se repetía con una inusual oferta. Aquél director, debía estar en las últimas. Necesitaría clientes a mansalva, o le retirarían de la Agencia. Así lo entendí. Pero si podían en ocasiones prestar dinero a un interés mitad del normal, ¿no se trataba de usura en las operaciones normales?.

Mejor no mirar el dentado al caballo regalado. El Director en su despacho, me atendió, al ser presentado por Argen. Tenía la documentación preparada, en impresos del Banco, por triplicado. Le exhibí el D.N.I. firmé, los tres documentos, él los selló, me entregó una copia y un sobre con el dinero. Jamás conseguí un crédito con tan poco protocolo, ni burocracia.

Y no me exigió que lo ingresara en una cuenta de su agencia. Raro, raro, raro.

La rareza se resolvió al primer vencimiento trimestral de intereses.


Parejas perdurables (continuación 43 a)

Este dinero barato gracias a Argen, aunque no tanto como el de la ayuda a la Agricultura, me sirvió para demorar entregas de papel al descuento.

Proseguí las obras, a pesar de estar en litigio administrativo con el Alcalde. Sin embargo Rodriguez debió realizar bien su trabajo ya que no aparecían alguaciles a husmear las obras.

El día que probamos la instalación del alumbrado, tuve una visita por un ejecutivo de FECSA. (Fuerzas Eléctricas de Cataluña). Se ofrecían para suministrar energía, con muy buenas condiciones. Le puse en antecedentes, por lo que contrariado, se despidió previo anuncio de regresar con su jefe para concertar un acuerdo distinto.

No imaginé nada de lo que estaba sucediendo por la competencia entre las empresas eléctricas. Sin saberlo, también era fruto de la actividad del Alcalde.

Aquella semana procuré intensificar la publicidad. La respuesta fue efectiva. Se mantuvo al público expectante, invitando a pasear por las calles alumbradas por la tarde a medio oscurecer.

Los espectantes, fueron los clientes que ya pernoctaban en la Urbanización y los lugareños, que tomaron conciencia de como progresaría el Pueblo próximamente, merced a los colonos turísticos.

La prensa local, se hizo eco a la mañana siguiente, algo que tampoco entendí en aquél momento. Robino no había planificado aquél tipo de publicidad. Y bien que favorecía a Santa María. ¿Quién pagaría al autor del artículo con fotos, y un máximo de datos de la Urbanización, formando un nutrido panegírico?.

Pues del Alcalde, supe. ¿Es que cambiaba de parecer?. Por muy extraño que fuera, las ocultas razones, las conocí un año más tarde.

Sabía que hacía tiempo, en un Pleno Municipal, se aprobó sanear la zona del Municipio que abarcaba desde la carretera Nacional, hasta la playa.

Era necesario ya que entre una franja, con restos de antiguas salinas y el resto de su litoral de terreno insalobre, lo asemejaban a marismas con charcas que eran criadero de nubes de mosquitos. Además la playa con escasos metros de arena, desaparecía y reaparecía alternativamente, según las corrientes producidas por irregular oleaje.

Todo iba en contra de la promoción de Cubera. El turismo era muy selectivo y se abocaba a las playas de poblados que las mostraban muy cuidadas.

El Pleno aprobó aplicar unos arbitrios elevados a las propiedades de esta amplia zona del Minicipio. Se destinarían los ingresos a la construcción de un espigón protector de la playa, a desecar las charcas, a fumigar y erradicar los criaderos de mosquitos y a un acceso con firme asfáltico para la playa del futuro.

Aquel proyecto, ciertamente era millonario y los propietarios, no estaban dispuestos a sufragarlo.

Para entenderles había que conocer su historia. Sus ancestros, disponían de propiedades que abarcaban terrenos cultivables fértiles y parte de estas casi marismas. Los herederos, al distribuir los bienes paternos, convenían en repartir parte de lo útil cultivable y resto de lo inservible cercano a la playa. Este último terreno a base de despreciarse generación tras generación, más bien era la medicina que debían tomar para obtener la herencia de la parte útil. Mientras los arbitrios a esta parte resultaban prácticamente nulos, los propietarios los consideraban como valor sentimental.

Ahora con unos gravámenes sobre estas fincas que muchos consideraban de coste diez veces superior al valor que magnánimamente, se pudiera otorgar a la propiedad, los afectados se rebelaron.

Altercados se produjeron dividiendo al pueblo en dos bandos. Ganó, el del Alcalde, como no podía ser de otra manera.

Para sofocar el descontento, se les dio la opción de vender el terreno, al que obviamente ningún lugareño mostraría interés, pero sí una Sociedad recién nacida que se presentó con bajas ofertas.

La presión por el Municipio en cobrarles cantidades inasumibles, determinó que el noventa por ciento de los allí involucrados, cedieran sus propiedades a la Sociedad salvadora.

Dentro del diez por ciento restante, se incluía el propietario de la salina, que aunque su explotación se abandonó hacía décadas, seguía con su valor sentimental.

El Ayuntamiento agotado el plazo dado para transacciones, promovió un Edicto en el que aquellas propiedades que no satisficieran los gravámenes atrasados incluídos intereses de recargo y costos ejecutivos, serían expropiados.

De muy mal grado, algunos cedieron a la venta y otros a pagar las exorbitantes cantidades gravadas.

Se mantuvo el de la salina, que amenazó con defender su propiedad, ante un tribunal si hiciera falta, ya que aquello representaba un atropello injustificado.

El Acalde, vista su obstinación, le hizo una oferta bastante superior a la de la Sociedad aparecida. Le convenció, que era para el bien de la Comunidad, ya que las mejoras a introducir en su litoral declarado como zona verde, darían prosperidad. Él como Alcalde amante del bien de su Pueblo, estaba dispuesto a colaborar.

A regañadientes, acudió el propietario a firmar ante Notario la compra-venta de su patrimonio ancestral.

Concluidas las transacciones, toda la zona costera del Municipio, quedó transformada mediante una reparcelación, ya que se explanó todo. Se arrasaron las separaciones de límites entre antiguas propiedades. Se aportaron tierras de relleno a las charcas, y se construyó el espigón.

La totalidad de esta zona, se repartía entre un 90 % a nombre de la Sociedad, un cuatro por ciento a nombre del Alcalde y un seis por ciento entre cuatro particulares que también optaron por colaborar, en lugar de vender.

Dos mses después, otro Pleno, aprobaba la recalificación de suelo del Municipio, declarando la zona del Litoral urbanizable.

Aquello exasperó a los que se consideraron estafados. Hubieron intervenciones de las fuerzas armadas para evitar llegar a mayores.

Apenas se apaciguaban los ánimos, cuando el rumor de instalación en el Municipio de una Central Térmica reactivó la animadversión.

De nuevo un Pleno del Ayuntamiento, aprobaba la instalación en el terreno que fue del Alcalde, de una Central Térmica para el bien del Pueblo.

Venía a ser una incineradora de desperdicios, eficaz como recolectora de la basura y como productora de energía eléctrica. Todo para el bien común de los habitantes de Cubera. El Alcalde, lo vendió a la Incineradora por un importe veinte veces superior al que él pagó al propietario de la salina. Una pequeña compensación que recibía el Alcalde por sacrificarse pagando una cifra extra al tozudo vendedor.

Esta vez al ser de dominio público, varios antiguos propietarios se confabularon para matarle.

Pero antes de todo esto resulta que FECSA, lo que intentaba era llegar a la Central que en aquél próximo futuro se construiría.

Y aquí enlazaba mi contrato con ENHER, y lo que me pedía FECSA.


Parejas perdurables (continuación 43 b )



Zona de charcas a desecar en playa de Cubera.

Como los lectores habrán adivinado, la información obtenida merced a su cargo Político sobre los planes Urbanísticos y de desarrollo energético Estatales, años antes que trascendiera a la ciudadanía por publicación al B.O.E., no la desaprovechaba el Alcalde.

Le iba muy bien que FECSA, trazara su línea de trasporte energía por la calle limítrofe de su Municipio en Santa María. Y que llegara a la zona marítima, en la que se desarrollaría la gran urbanización, prácticamente de su propiedad íntegra, pues la Sociedad creada para adquirir los terrenos era suya aunque permanecía a la sombra.
Y FECSA, interesada conjuntamente con la Alcaldía, por explotar la Térmica y granjearse la casi total clientela de Cubera actual y futura, como así fue.



Térmica explotada por FECSA

En cinco años la transformación de Cubera en una bella ciudad turística con casi dos kilómetros de playa, Puerto deportivo y zona Residencial a partir del Paseo marítimo, se revalorizó cien veces.
El interés del Alcalde en perjudicar a una modesta Urbanización como Santa María, se extinguió por fin, dedicándose a combatir a los terratenientes autóctonos.
Tuvo unos años de discusiones con los declarados enemigos sin llegar a las manos. Pero cuando se puso en marcha la Térmica, fueron de dominio público sus maniobras.
Las amenazas de muerte, tomaron consistencia, hasta el punto que un guardaespaldas en un poblado pequeño, poca seguridad le proporcionaría. El camino del Ayuntamiento no admitía variantes. Y su domicilio, no era ninguna fortaleza.

Presentó la dimisión del cargo a la Diputación, mediante un certificado médico constando que el estrés por la excesiva labor, le causó enajenación mental transitoria, incapacitándole de atender sus obligaciones como Cabeza del Consistorio.
Testigos hubieron de alguna de sus excentricidades en público, amén que múltiples salidas de tono en el Ayuntamiento.

Fue aceptada su dimisión y nombraron como nuevo Alcalde, al mecanógrafo del antiguo Secretario, causante de mi paseo callejero esposado por la Guardia Civil.

Un año lo pasó en un Psiquiátrico, hasta que obtuvo (seguro que a petición propia) autorización para externarse, siendo constantemente vigilado por una asistenta profesional. Como su esposa era enfermera, aunque no ejerciera, le valió como asistenta.

Con ella, recorrió toda la Península, sin parar más de dos días en un mismo lugar, lo que le hacía ilocalizable. Su mujer para cubrir el expediente, enviaba mensajes semanales de la supuesta mejoría al centro Hospitalario.
Con otro año en estas condiciones, enterado que los ánimos de los terratenientes ya se calmaron del todo, se atrevió a regresar indicando su total restablecimiento.
Aún así, no volvió a Cubera, sino a la población natal de su mujer. En realidad no tenía necesidad de supervisar los negocios de la Sociedad. Iba tan boyante con la construcción de viviendas, y negocios turísticos, su venta, alquiler o readquisición, que sus arcas rebosaban.

Todos sabían que la Sociedad era suya, pero no se le podía relacionar legalmente con quienes llevaban el negocio.

De haber sabido el motivo del cambio de su actitud, respecto a Santa María, al entrevistarme con el representante de FECSA, le hubiera sacado mayor partido.
Solo se me ocurrió que sus líneas de alta tensión, no podían discurrir por la Urbanización dado mi contrato con ENHER y que éstos ya realizaron su red en baja tensión aérea.
Otro motivo para que no pudieran pasar, el reglamento que prohibía el cruce de dos líneas aéreas.

Como el interés suyo era marcado, propusieron que al llegar al límite de la Urbanización seguirían la red subterránea, por los 700 m de la Avenida del Término. Una vez cruzada seguirían de nuevo con la línea aérea.

Entonces pensando que siendo empresas oficiales de ofrecer demasiadas reticencias podían obtener un mandato gubernamental para permitir su tránsito, les propuse ya que tenían que abrir zanjas a una calle que tenía a punto de asfaltar, que fuera a cargo de ellos la total construcción incluido el riego asfáltico.
Lo encontraron razonable, de modo que calculé, por los presupuestos que tenía, de todas las calles, el ahorro de cinco millones y medio de pesetas. Me puse contento por creer que el contrato con ENHER era el que me benefició, sin embargo ahora me doy cuenta de que podía sin temor a excederme, haberles exigido además de las obras a su cargo, una indemnización de otros dos millones.

Y la Térmica, no hubo año en que no recibiera protestas del vecindario, ya que producía malos olores. Luego por usar fuel, protestas de los ecologistas al expedir azufre y gases nocivos. Luego usaron gas natural y siguieron las protestas por hallarse rodeada de chalets de lujo y desmejoraba el paisaje. También se protestó por afectar a la fauna marina el calentamiento de las aguas del mar al recibir las de refrigeración de la Térmica.

Treinta años después de su instalación, considerándola amortizada, la desmantelaron. El pueblo pertinaz obtuvo así su premio.

sábado, 28 de mayo de 2011



Parejas perdurables (continuación 41 b )
Con nuestra “colla” habitual, fuimos al espectáculo nocturno, en el Teatro en que actuaba Fassman. Su fama de años era reconocida no solo en Cataluña sino en los Países Sudamericanos. Sabíamos que tenía números de magia muy buenos y lo combinaba con demostraciones de hipnotismo. Para ello solía pedir voluntarios de público, y maravillaba las cosas que conseguía, generalmente jocosas.
Tanto yo como los colegas éramos escépticos sobre los “poderes” supuestos, pero sí que coincidíamos en que su espectáculo era meritorio. Y además dábamos por sentado que el público “voluntario”, sería similar a los “infiltrados” que hacían de cliente en la compra de solares subastados.
Claro que a partir de aquella noche, todos empezamos a dudar sobre lo que había de espectáculo y lo que había de su don natural.
Para charlar de nuestras cosas, Tere se sentó al lado de Raquel, y yo al lado de Jaime, marido de Raquel. Pues ellas hablaban de niños y nosotros, si nada mejor, de “niñas”.
En aquél momento le contaba a Jaime mis sospechas de que SOFICO, sería una estafa Nacional.
-Puedes tener por cierto Jaime, que esto estallará algún día, que cuando más lejano sea, mas gorda la estafa.
-¿En qué te basas para predecir?
-En lo que prometen por el precio que anuncian. La construcción de Apartamentos en la Costa de Marbella, tiene un coste similar al de aquí. Aunque el terreno fuera regalado y que las comisiones de los vendedores fuera el mínimo legal, no podrían sostener la publicidad. Y menos disponer de tal cantidad de oficinas en distintas ciudades. ¿Sabes lo que vale un segundo de TV?. Pues Sofico, tiene ocho pases de 30 segundos a diario, desde varios meses.
Súmale la prensa, los folletos y las visitas a domicilio del “Hombre de Sofico”·
A mí no me salen los números. Sin publicidad y sin vendedores, supongamos que los clientes afluyeran de súbito, tendría aún que pedir a los albañiles que trabajaran a mitad de precio, en Santa María para competir con sus precios.
-Es que Sofico, se dirige a un público Internacional. Seguro que al captar divisas, tienen ayudas, subvenciones, o créditos por debajo del interés oficial.
-Pero ¿Dónde va Tere?.
Se había levantado y se dirigía al escenario. Enfrascados en nuestra conversación, no nos enteramos que Fassman, solicitaba un voluntario del público para una demostración de su poder de transmisión de pensamiento.
¿Será posible que Tere se preste a tal actuación?, pensé. Pero ya enmudecimos Jaime y yo atentos a lo que ocurriría.
Creo que a Tere, le afloraba su ansia de actriz. Aparte que así se lucía en un escenario, con su vestido-traje estrenado para esta reunión. Por cierto que le quedaba como un cromo y era confeccionado con gusto. La tela, tenía unas finísimas líneas de hilo dorado, que resaltaban a la legua. Y con los focos de candilejas, brillaban.
Este video corresponde al programa de Iker por TV, tratando normalmente de temas fantasiosos, pero en este caso, lo que se narra del profesor Fassman, lo sucribo, por haber sido testigo de algunos hechos. Y me complace haber buscado por Google las memorias de su vida, ya que hasta hoy, no supe que era natural de Sort, una población prepirenaica, famosa por los últimos años sacar premios de la Lotería Nacional. Por cierto aunque se diga que Sort (en Catalán ) es Suerte, en Castellano, el nombre de esta población, no se refiere a la aceptación de suerte sino que era el de “pequeño puente”, nombre dado en época prerrománica, por ser un poblado con único puente que atravesaba el rio Noguera Pallaresa.
Fassman escribió en una pizarra, cuatro opciones para que Tere eligiera una, la cual él la cumpliría, con los ojos vendados.
La opción que eligió Tere, ya me pareció, inducida por la personalidad de Fassman, (a menos que y eso no me lo comentó), que fuera para tener mayor protagonismo en la actuación.
Debía bajar Fassman a platea y dar la mano a su marido,……. a mí. ¿Eh?.
¿Para que me involucraba?. Ella me conocía lo suficiente como para saber que me repelían las actuaciones en público. Lo pasaba muy mal en un escenario ya desde mi época estudiantil al actuar en el Teatro Principal de Olot.
Pues bajó del escenario Fassman colocada una amplia venda negra que indudablemente no le permitía ver con los ojos. Pidió que Tere le siguiera a no más de dos pasos de él, pensando constantemente en la butaca que ocupaba yo. Él captaría su pensamiento y…. se dirigió a Jaime. Yo aquello lo vi ya con un mérito superlativo. Le di yo mismo la mano para no errar con Jaime. Realmente, estaba ocupando el asiento que no me correspondía por el cambiazo entre parejas para charlar de nuestras preferencias.
Los aplausos del público fueron estentóreos. Y yo pensé, que si en lugar de salir Tere, lo hubiera hecho una desconocida, me habría reafirmado en creer que era camelo.
Indiscutible que tenía Fassman unas facultades fuera de lo normal, pues aunque aquello, lo hubiera realizado otras veces en otras sesiones, el solo hecho de bajar la escalerilla del escenario de ochenta centímetros ancho, con media docena de peldaños, a ciegas, ya merecía admiración.
Luego si es que él influyó a Tere para que entre las opciones eligiera esta, ya era otro mérito.
Y si en base a su aplomo en que influiría en el “sujeto”, como llaman a quien se presta de voluntario para las experiencias del hipnotista, hubiera memorizado la butaca que desde el escenario viera desocupada, era otro mérito.
Y el último, acoplar sus pasos hasta la fila de butacas en que me hallaba. Total, incomprensible.
Y entonces rememoré el motivo de haber adquirido a Jaime, cuando, ambos solteros paseábamos por la Diagonal, el Ford antediluviano que él lo daba por amortizado.
Le ofrecí una cantidad, más bien baja, pero mayor que lo que hubiera obtenido por desguace. Acaba de accidentarme con la moto llevando de pasajera a Tere de novia.
Barcelona por aquél tiempo tenía todas sus calles surcadas por los raíles de tranvías. Cuando la rueda delantera se encarrilaba en una vía, era muy difícil sacarla sin perder el equilibrio.
Esto me sucedió estando detrás de un tranvía, que al parar me obligó a frenar con la rueda en el carril.
No sucedió nada grave, solo ensuciarnos la vestimenta al besar los adoquines.
Aquello, era el final de circular en moto. También necesitaba el coche para los trabajos de campo, con ayudantes topógrafos.
Al despedirnos aquella noche, le confesé a Jaime que estaba preocupado por las ventas de la Urbanización y que no veía más solución que reanudar publicidad por mi cuenta.
Así que llamaría a Robino.
Tere lo recuerda así:
Es curioso cómo los hombres lo ven todo de una manera tan diferente a nosotras. La noche que fuimos a ver a Fassman, sí que es cierto que me sentía muy a gusto con la ropa que llevaba puesta. Sabía que me favorecía (algo muy importante a la hora de subir a un escenario, y que me vieran multitud de personas).
Tal como cuenta, las dos mujeres nos pusimos juntas, para que ellos dos pudieran cuchichear sus asuntos, -cosa que no era acertada, pues habíamos ido a ver un espectáculo, sobre casos paranormales, que a mí me apasionaban-
Cuando pidió voluntarios para subir al escenario, no me lo pensé dos veces, la primera sin duda era porque me gustaba verme en un escenario, la segunda me daba cuenta que iba muy elegante, cosa que a una mujer joven, sin duda es una razón de peso, y la tercera y última –aquí tengo que rectificar al marido- En el escenario había un pizarra completamente limpia, y las cuatro personas que subimos, deberíamos escribir lo que quisiéramos que hiciera Fassman. Yo sabía que al escribir no iba a cometer ninguna falta de ortografía, cosa que lo tuve muy en cuenta. Y puse: “Baje y salude a mi marido”
Cuando me pidió que yo le tapara los ojos primero con esparadrapo en sentido vertical, (recuerdo que pensé, uff que dolor cuando se lo quite, se apreciaba que apenas tenía cejas y pestañas. Era un depilación en toda regla) y luego le anudé por detrás un antifaz, que me hizo comprobar que no se veía nada a través de la tela.
Esta noche creo que la recuerdo como algo más que divertido. Mi marido siempre escéptico en todo esto, no le daba el mismo valor que yo.
Mentalmente iba dirigiendo a Fasman por el pasillo de la platea del teatro, pero me di cuenta que al haberse sentado los dos hombres juntos, lo lógico parecía que mi marido fuera el que estaba al lado de la butaca que yo había dejado vacía momentos antes.
Es cierto que hubo unos segundos de confusión, y fue mi marido el que estrechó la mano del artista. A mí precisamente el detalle de esta vacilación, me dio más motivos para pensar que la mente es muy poderosa. Le pasé mis vacilaciones, y él las captó.
Bueno, esta salida mía al escenario, tuvo repercusiones durante algún tiempo, ya que normalmente íbamos más de dos parejas, pero aquella noche sólo fuimos dos. ¡Madre mía la de comentarios, que surgieron entre los amigos cuando nos volvimos a ver!
Todos se quedaron pasmados de que me hubiera atrevido a subir al escenario.

Buscando en el baúl de los recuerdos, apareció la carta que me envió el
Encarregado do Posto Turismo de Valença
Exmº Senhor Antonio Julio Alves Pinto


La subo aquí, para constancia pública que tal como expliqué y por lo visto recordé muy bien, tuve excelente impresión por su atento y amable trato que me dispensó.
No lo recordaba, pero guardé esta carta, al igual que el sellado de mi revista Militar en Lisboa. Nunca imaginé publicarla cuarenta y seis años después.
Si de casualidad lee esto Don Antonio Alves Pinto, sabrá que guardo grato recuerdo de él.

Sirva también para los lectores como prueba de que mi narrativa, carece de inventiva ya que no hago más que relatar recuerdos. Y además, confundo fechas y nombres. Por ejemplo, en el capítulo 30, decía que me puse en contacto con Turismo desde el hotel de Oporto, y claramente ahora veo que era desde el de Valença.
Sin embargo creo que el ejercicio de forzar la mente, es bueno para evitar el Alzheimer, que va siendo frecuente a las personas de más de 60 años de edad.
Parejas perdurables (continuación 42 )

Llevando tres bancos visitados presentándoles mi proyecto de plantación de manzanas Strakin y Golden, siendo rechazado de plano, requerí una respuesta sincera. Lo de que ignoraban el Decreto por el que se ofrecían créditos a bajo interés para los proyectos Agrícolas, no colaba.

Sospeché por fin la causa. Jaime al hablarle de Sofico, me dio la idea. Aquí tenía que haber gato escondido, y resulta que en esta ocasión el gato se llamaba Nicolás Franco hermano del Caudillo.
Era el protector de las sociedades establecidas en la Zona Franca, de Barcelona. Y estas sociedades se llevaron el 90 % del presupuesto del Estado, adjudicado antes de salir la orden en el Boletín Oficial del Estado, destinado a Cataluña.

El 10 % restante, como es de suponer se agotó el mismo día que se enteraron los particulares. Yo fui uno y evidentemente, los tres meses que me costó reunir el papeleo exigido con documentación registrada y sin mancilla, obró el efecto negativo de la celeridad.

Tuve que pedir rapidez en la confección de la memoria de explotación de la pomareda, a un Ingeniero Agrónomo ya que los planos se los ofrecí de antemano. Valoró la labranza, el abono del terreno, la plantación de 1600 manzanos, los viales y el riego automático, los costos por mantenimiento, recogida del fruto, transporte y almacenaje.

El crédito que me correspondía para usar tres hectáreas en Santa María, a este fin era goloso.
Quince millones de pesetas, a devolver en doce años al cuatro por 4% de interés.
Comparado con los créditos campantes del 18 % anual que ofrecían los Bancos, esto era un regalo para el receptor, pero muy mal negocio para los Bancos. Total que todos ignoraban tal Decreto. Bueno hurgando por las Entidades, hallé la que no tenía más remedio que atenderme, el Banco Agrícola.
Aún así, tuve que aceptar un regateo. Supongo que el mismo para todos los que se presentaran como candidatos solicitantes. En lugar de doce años, me lo concedieron a diez y en lugar del 4%, el 6%.

Un regalo de todos modos. La diferencia a mi favor era del 12%, además de no preocuparme en renovaciones, hasta diez años después. O sea que los 4.500.000.000 pts destinados a Cataluña, 4.050 millones pasaban a manos de las Sociedades de Nicolás. Se pueden beneficiar muchas Entidades con tal cifra, máxime cuando no vi jamás que la Zona Franca, se explotara con el cultivo de acelgas, lechugas y alcachofas, que era lo recurrente por el Prat de Llobregat, y L`Hospitalet limítrofes.

Posteriormente, la Zona Franca, se declaró reurbanizable para las instalaciones Industriales, una de las cuales llegó a ser la SEAT.
Para formarse una idea de lo que se convirtió la supuesta agricultura de la Zona Franca años después.
http://lagrancorrupcion.blogspot.com...franca-de.html
2008. CONSORCIO DE LA ZONA FRANCA DE BARCELONA,
BURBUJA INMOBILIARIA igual a CRISIS FINANCIERA
Rafael del Barco Carreras
Presidente el Alcalde, Vicepresidente el Delegado Especial del Estado, y Comité Ejecutivo con vocales representantes del Ayuntamiento, Aduana, Cámara y Estado. Un ENTE que a partir de las expropiaciones por los años 20 de los campos entre Hospitalet, Monjuich y el Prat de Llobregat con el proyecto de crear una ZONA FRANCA (que nunca funcionaría como tal) acaba en una macro urbanización industrial de unas 800 hectáreas que alquila los terrenos (SEAT, NISAN, etc..), con cesiones o ventas al Golf del Prat, puerto y aeropuerto, para unos años después del desfalco de los De la Rosa, 1974-1979, convertirse en una GRAN PROMOTORA INMOBILIARIA dirigida por los “políticos locales”.


Total Jaime estaba bien informado y más cuando este maneje de dinero del Erario a favor de capitostes, a través de mi vida, la fui constatando.

De todas maneras, algo me enseñó a mí también. Una vez obtenido el crédito de 15 millones, me lo ingresaron en otra cuenta bancaria. Por aquél tiempo ya eran doce las cuentas a manejar.
No lo tuve disponible, hasta la presentación de un acta Notarial una vez realizada la plantación.
Hecho esto, me devolvieron toda la documentación, incluida el acta Notarial. No les importaba lo mínimo lo que yo hiciera con aquél dinero. Querían su 6% anual y basta de historias.

¡Ah!. ¿Estas gastamos?. ¿Con qué lo único que querían era cumplir con el cupo obligado por el Estado en concesión de créditos baratos y nada más?.
Por lo visto, con unas cuantas Entidades particulares que acreditaran haber recibido las Ayudas a la Agricultura, bastaba para tapar el vergonzoso trapicheo de desvío del capital oficial a Nicolás.

Bien, pues me aproveché dentro de mi capacidad. Aquellas tres hectáreas, las había escriturado a favor de Orpí. Cada vez se convertía en socio con más intereses en USAMA. Tendría que pagarlo con sus emolumentos por proyecto y dirección de la serie de obras que estaba programando para estos diez años venideros.

En primer lugar, estos millones, permitieron cancelar hipotecas y las obras de calles de las tres hectáreas que eran las mismas de la proyectada Urbanización. El riego formaba parte de la propia infraestructura asimismo de la Urbanización, luego el único dinero tirado fue el de las legalizaciones y la adquisición delos 1600 manzanos, de costo ridículo.
Claro que no empezarían a dar fruto recolectable hasta el tercer año.

El beneficio fue automático. Me quité de encima la losa de los 12 puntos excedentes de interés. Adquirí un nuevo local para las oficinas de Usama, y cedí en alquiler la ya envejecida del Gabinete, para Robino.
Sí. Con Robino llegué a un acuerdo, aunque no muy acertado…….
Parejas perdurables (continuación 42 a )



Carabela Santa María amarrada en el Puerto de Barcelona, frente al monumento a Colón.
En el Puerto, se hallaba la reconstrucción a escala natural de la Carabela Santa María, usada por Colón en su travesía hacia “Las Indias”.

Aproveché aquél día festivo, que nos quedábamos en Barcelona, para recrearnos ante el acontecimiento histórico de poder subir a la Carabela gobernada por Colón medio milenio antes y darnos cuenta de la precariedad en la que tuvo que vivir una tripulación, en tan breve espacio y tanto tiempo en alta mar.

Los niños lo husmearon todo, incluso acertadamente preguntaban por el aseo, que no aparecía ni en cubierta, ni en la bodega……bueno, ya entendieron.

Con el tiempo perdido en la cola para acceder a bordo y el de su regulada permanencia, se nos hacía tarde para regresar a casa, al tiempo en que Tere tuviera la mesa dispuesta.
Les dije a los niños que en otra ocasión, subiríamos en el ascensor del monumento a Colón, para divisar una panorámica espectacular de las instalaciones del Puerto y la extensión de la Ciudad hasta el Tibidabo.

Varios años se mantuvo la Carabela visitada por turistas y Barceloneses. Pero después de varios intentos fallidos por parte de la facción “Terra Lliure”, lograron incendiarla. Quedó tan mal parada, que la reconstrucción requería un gasto astronómico, por lo que las autoridades sin dar publicidad, una noche procuraron su desaparición y por muchos años nada se supo de su destino.

Por lo visto los submarinistas buceadores en Arenys de Mar, a fines del año1990, se sorprendieron ante el hallazgo de la Nao, a 30 metros sumergida. Presuntamente en secreto se decidió allí hundirla al llevársela arrastras desde el puerto de Barcelona.

Con los niños contentos, contaron a su madre fantasías del célebre Navegante, pero Tere estaba preocupada por la llamada de Robino.

-¿Es que te metes en más negocios?.

-No mujer, es una faceta del mismo.

-¿Ah, si?. La discografía forma parte de la Urbanización.

-Te lo explico: la cantidad de Urbanizaciones de la competencia, me obliga a anunciar la nuestra de forma continuada. Tantas veces como dejo de anunciar, acuso una paralización. Esto no es bueno, sino que muy malo. Las obras de infraestructura hay que atenderlas casi al contado en cambio lo recaudado por las ventas, lo es con plazos de cinco años. Para salir boyante preciso al menos 20 ventas al mes. En dos años finalizan las obras y sus facturas, o sea que nuestros ahorros, se verán a partir del tercer año. Entonces podré dejar que Robino siga el negocio de las discográficas por su cuenta, pero mientras, la publicidad de la Urbanización, la mantendrá constante, los doce meses del año.


No quedó convencida, pero al menos se dio cuenta que no era mi pretensión, poner un comercio de Discos de los Grupos musicales que aparecían como setas.

Le había propuesto a Robino que se alojara en mi antiguo Gabinete, ya que me trasladaba al nuevo despacho de la inmobiliaria USAMA. Él, se haría cargo del alquiler del local y se quedaría con la parte de mobiliario útil para la nueva entidad Publicista.
Los tres primeros meses me hacía cargo de los gastos para la organización y contrato con el Impresor. Toda la publicidad, iría a cargo de la nueva Entidad, pero al cuarto mes quería ver el rendimiento efectivo no solo por mi publicidad gratuita sino por beneficios sobre la publicidad insertada en la revista discográfica.

Lo que en principio parecía tan simple, me lo fue complicando. Al desplazarse continuamente para ganar clientes, contrató una secretaria, sin advertírmelo. Y la primera liquidación que trajo, en forma impresentable, advirtió de la conveniencia de abrir una cuenta bancaria aparte y adjudicarle un contable. Esto prolongaba el sacar beneficio, no al tercer mes previsto sino a alguno indefinido.

La indefinición, llegó a ser definida en el sentido que debía aún cooperar con mayor inversión, ya que según él no podíamos desaprovechar la ocasión de ganarnos como clientes las Salas de fiestas que se inauguraban como la Sala 2000, que ocupaba tres páginas de nuestra revista.

Me invitaba a la Inauguración aquella noche. Se hacía un guateque por todo lo alto. Esperaban al menos quinientos invitados y la fiesta duraría hasta las seis de la madrugada.
Esto estaba muy bien para acreditar que se movía y daría continuidad a un negocio ajeno totalmente no solo a mi ámbito industrial, sino también a mi idiosincrasia. No iría a esta inauguración, ni ninguna que le siguiera de más clientes. Por descontado que a Tere, mejor ni comentarlo.

Quedaba claro que la publicidad gratuita, me iba saliendo bastante cara.

Parejas perdurables (continuación 42 b )

La valla perimetral de cerramiento de lo que debía ser una cancha tenis, aquél sábado había desaparecido. Se trataba de unos soportes tubulares plantados cada 2,5 metros de una altura de cuatro. La tela metálica que lo envolvía en un cuadrilátero de 40 por 50 metros, permitía una visión perfecta a los espectadores fuera del recinto. Y los futuros tenistas no perderían pelotas con valla tan alta.
Pues este sábado se convirtió en trasparencia total. Solo se notaban 72 huellas en el suelo, de lo que fueron los anclajes de sus soportes.
El desmantelamiento, según contó un peón, se realizó el jueves. Cuatro obreros se apearon de una camioneta del Ayuntamiento cargada con herramientas. Estuvieron todo el día desarmando la cerca y se la llevaron.
Muy bien. Al menos dejaron una plaza nivelada y asfaltada, con un mínimo estropicio. ¿Para qué acudir a reclamar? . Era evidente que era lo esperado por el Alcalde. Podía tomar un berrinche, para nada. Me gasté un dinero, para nada. Volverlo a colocarla sería otro gasto y no me encontraba en situación de más extras.
Me importaba poco la razón que daría el Alcalde para obrar así, pudiera aducir que no presenté proyecto de instalación. Supuse que esta vez la orden de retirada del material no provendría del nuevo Secretario. Seguro conocería el resultado de su antecesor.
Al requerir toda mi atención a la consolidación de calles de Santa María, hice lo que por lo visto le dolió: ignorarle. Acerté con ello ya que cinco meses después, no tuvo más remedio que enviarme un comunicado para que retirara el material de los almacenes del Ayuntamiento, que estorbaba. Y una explicación somera por haberse retirado en su día a falta de licencia. Seguro que este papel procedente del Ayuntamiento, lo redactaron con mucho tiento para no evidenciar el acto de caciquismo.
No lo recogí. Salía mas barato cuando me apeteciera, encargar la instalación nueva a las empresas del Ramo.
No todo tenía que ser desagradable. Las ventas aquella semana, prometían. La publicidad encauzada por Robino daba sus frutos y los vendedores se las ingeniaron para poder atender a todos los clientes.
Le hablé de ello a Tere.
-¿Ves como superaremos los gastos de infraestructura con la reactivación comercial?. Lástima que los clientes no puedan ver la cancha de Tenis.
-¿Porqué no presentaste un proyecto antes de colocar el vallado?
-¿Para colocar un vallado en un terreno que es privado, ya que no pasará al Ayuntamiento hasta la finalización de las obras, ves lógico tener que presentar un proyecto?. ¿Por qué no me arranca los manzanos también?. A él no le pedí permiso para plantar.
-Harías bien en ganarte su simpatía. Siempre te pondrá obstáculos.
-Sí, es cierto. Pero esto es un imponderable. Igual que el Secretario de marras, me cree un potentado y ateniéndose a ello, aguarda que sea yo quien vaya a sobornarle por una suma que no me puedo permitir.
Y lo sucedido hoy, me reafirma en abandonar la construcción de la piscina pública. Me sirvió la excavación para obtener tierras de nivelación de la plaza para el Tenis, pero dado el tremendo papeleo que se exige para legalizar una piscina de Urbanización, lo dejo para el final.
Es más, si encuentro comprador de una hectárea, se la cedo.
Jamás tuve pretendiente para el terreno de la piscina. A medida que pasaban años, las normas de seguridad se endurecían. Había que tener ciertas garantías la instalación con sus controles y servicio de vigilancia asalariado y un montón de prevenciones que seguro, asustaban al más pintado. Para postre prohibieron el uso de las tierras Diatomeas para el filtrado del agua. Al popularizarse, en miles de piscinas, se causaban estragos ecológicos.
Finalizada la instalación de las tuberías en las zanjas de la red de agua, procuré protegerlas mediante las aceras. Unos bordillos con rigola encintaban las calles y el aspecto, de terreno rústico desapareció.
Era otro tanto que favorecía las ventas. Pero retrasaba la recuperación de capital. No sólo eso,
Otro aviso del Ayuntamiento, para arrancar las aceras, colocadas sin permiso………¡Eso era excesivo!. De nuevo, recurrir al abogado.
Saludos de Avicarlos.


martes, 24 de mayo de 2011

Parejas perdurables (continuación 41 )

Parejas perdurables (continuación 41 )

La bomba sumergible que instalé de 5 CV en el pozo nº 1, habría que sustituirla pronto por otra de 10 CV.
Un comprador, se emperró en adquirir un solar del confín de Santa María. En la parte más alta. Y donde aún no se abrieron calles. Un incordio, vamos. Porqué disponiendo de más de doscientos solares con calles abiertas con alumbrado en ejecución y red de agua operativa, en niveles más bajos, aquello era un capricho infantil.

Sí, lo era. Y de no ceder a su capricho, se perdía la venta y lo más interesante: El primer cliente que por su cuenta iba a edificar una torre.

Esto daba fiabilidad a la Urbanización. Hasta aquél día no habían más que solares vendidos y solo cuatro edificados, para venderlos naturalmente.
La contribución de los clientes construyendo sus viviendas, favorecía la revalorización del resto en venta.

Pero allá arriba, la presión proporcionada por la bomba no era suficiente. La red disponía de tuberías resistentes hasta 10 atmósferas nominales, que aguantaban incluso veinte atmósferas, garantizadas por la Empresa suministradora.

Como el agua se hallaba a más de 20 metros de profundidad, esta altura dejaba de ser eficaz, por lo que la bomba nueva debía con el coeficiente de seguridad permitido, subir el agua a la cota 80 metros sobre la de la boca del pozo.
Mientras estudiaba la idónea, sobre unos catálogos proporcionados por la empresa fabricante, Judit, acababa de recibir una misteriosa llamada.

-Don Carlos, una Srta. Tiene algo delicado que contarle, si puede ser a solas.

-¿Está aquí?.

-No está al teléfono, que mantengo abierto, si es que quiere atenderla, pero recomienda que la atienda sin testigos.
Eso faltaba, ahora la atiendo. No escuche ¿eh Judit?. Voy a complacer a la interlocutora.

-Diga. ¿Con quién hablo?.

-Me dirijo a Ud. por mi cuenta, sin que nadie lo sepa, pues el caso es que los vendedores que le vinieron a ver, están en la Comisaría, donde pasaron la noche detenidos. Tengo una tarjeta de Ud. que ellos llevaban en su cartera. Sería muy beneficioso que les visitara, antes de que los pasen al Juzgado.

-Pero, ¿de que está hablando?. ¿Porqué están detenidos?.

-Por un talón sin fondos, han sido denunciados. Si les pudiera cubrir el importe, les retirarían la denuncia. Están ahora en muy mala situación y no saben a quien recurrir.

-Y Ud. ¿quién es?.

-Una amiga que intenta ayudarles. La Comisaría es la de Vía Layetana. Le ruego que les vea ahora.


Colgó la Srta. Que no dio su nombre, pero que al decir una amiga, pensé de inmediato en la Juanita que buscaban los “vendedores” la noche, que me invitaron. Me puse muy nervioso.
¿Debía ayudar a unos desconocidos que me pusieron en un brete con Tere, por su causa?.
¿Tenía que ayudarles pagando la cena de gourmet que me regalaron?.
¿De qué importe sería el talón sin fondos?.

Me quedé serio y pensativo, cosa que lo observó Orpí.

-¿Qué ocurre Carlos?.

-Que me piden que vaya a Comisaría de inmediato.


Le conté la aventura de aquella madrugada y la mala opinión que adquirí de la parejita, que ahora se demostraba que eran unos rufianes. Y si la Juanita tenía mi tarjeta, sacada de la cartera de los compinches, debía ser por algún motivo, si no los policías también tendrían tal dato y me habrían llamado ellos.
Tampoco podía asegurar que no me hubieran fichado y me citaran directamente como testigo al menos en el Juzgado.

Lo discutimos con Orpí y con el contable. Entre si iba, o no iba. Al fin, decidimos averiguar lo ocurrido en comisaría, y acabar con las dudas.
Por lo que pudiera ser, me acompañaron ellos también. De hacer falta dar razones, ellos eran mis validos.

En la comisaría un policía nos preguntó que deseábamos. Al citar a los detenidos, preguntó de qué les conocíamos. Una vez oída mi versión, optó no solo por negarse a que los viéramos sino que mejor nos olvidáramos de tales indeseables.

-Estos individuos aquí nos visitan con demasiada frecuencia y esta vez van a escarmentar. La denuncia lo es por el dueño de un Restaurante al que timaron con un talón sin fondos. Como la cifra abultada ya entra en la imputación de estafa, esta vez no se librarán tan fácilmente como en anteriores ocasiones. Si no les conocen, mejor váyanse y procuren no conocerles nunca.

-Carlos, vamos a celebrar haber salido tan bien librado. ¡ Vaya ojo tienes para buscar colaboradores!.


Ya tranquilizados, reímos la ocurrencia de Orpí y solté lo que supuse les ocurrió.
Enlacé la pretensión de que catara varios vinos para alegrarme, cosa que no me entusiasmó, la discusión con el Maitre, luego la búsqueda de Juanita, indispuesta, luego con las srtas. bailando en Casablanca, y finalmente, lo contrariados que demostraban estar al fallarles la amiga y mi firme decisión en abandonarles sin seguir la juerga.

Me tomaron por el Pardillo que abonaría sus vicios. Me enteré que su plan aquél mes les falló conmigo y con otros tres como yo. La deuda del restaurante podía ascender al menos como cuatro veces la de aquel día. Y lógico que el Maître tomara tal decisión.

Juanita sería la srta. artífice del simulacro teatral de accidente estando acompañada del pardillo de turno.
O bien apareciendo falsos policías, a los que eludían permitiendo escapar al embaucado, o bien simulando llevar a la srta. a Urgencias, excusándole su asistencia, ya que ellos se ocuparían de todo, para no provocar escándalo y llegara a enterarse su mujer.

A la mañana siguiente, le pasaban la factura en su despacho, amedrentándole para que atendiera los supuestas gastos realizados por su bien. Le mantenían ajeno al accidente, sin recurrir a su esposa.

Orpí, tenía razón. Mi ojo con los colaboradores bizqueaba a más no poder, sino el equipo que posteriormente contraté, lo confirmaba.

Parejas perdurables (continuación 41 a )

Me ausenté para no seguir siendo testigo de un espectáculo vergonzoso. Ocho corros, cada cual compuesto por una docena de posibles compradores de solares, atendiendo a los pitidos de un dirigente, iniciaban la subasta.

Ocho vendedores cada cual rodeado con sus clientes, después de soltar un panegírico de la Urbanización y el solar en concreto que pisaban, declaraba que el precio normal era ……¡Asombro para mí!....cinco veces superior al que yo les di como referencia.

Lo rebajaban a tres veces y a partir de aquí, en el tiempo que recibían los pitidos, se iniciaba una subasta. Se adjudicaba el solar al mejor postor al término del tiempo previsto.

De no haber puja, uno de los presuntos clientes, obviamente un vendedor infiltrado, hacía su oferta, que si finalizaba sin más pretendientes, sería una venta ficticia, con la que el vendedor, esta vez se quedaba sin comisión, igual que el infiltrado. Pero cuando alguien seguía la puja, resultaba un buen tanto. Al oír el pitido, se le adjudicaba y los posibles interesados, en la subasta no agraciados, podían todavía optar por adquirir los solares adyacentes con un valor intermedio entre el del adjudicado y el declarado como valor normal.

Me había dicho el cabeza de grupo de vendedores, que solían obtener en cada sesión el resultado entre ocho ventas y veinticuatro. De ser inferior, abandonaban definitivamente la urbanización, pues según su experiencia no respondía a los plácemes de la clientela típica.

Y de ser superior a los veinticuatro, ofrecían trato más favorable a la Promotora.

Se trataba de cobrarse el valor excedido al precio base. Si lo vendían en subasta tres veces al fijado por mí, según ellos, a mí no me costaba ninguna comisión, en cambio ellos se cobraban el doble de lo que yo recibía. Esto llevaba unos problemas legales, que mejor no cuento cómo los resolvían.

Pero si vendían con éxito remarcado, entonces permitían rebajar sus emolumentos gradualmente, hasta equilibrar el fifty fifty.

A la mañana siguiente, les esperaba en el despacho para recoger los contratos. Estando disgustado por la vista de aquél teatro borreguil, mi disposición a despedirlos, era firme. Más aún, cuando Orpí conocedor de este sistema de venta, me puso al corriente sobre la presión insana que ejercían a sus presas.

Salían con un autocar concertado desde Barcelona con un centenar de pasajeros, de los cuales, una veintena lo constituían vendedores declarados unos, e infiltrados otros que disimulaban su pertenencia al equipo y de vez en cuando alababan la organización de tal excursión.

El autocar paraba en el Restaurante más próximo a la Urbanización en venta, y obsequiaban a los excursionistas con un refrigerio convenido. Les entregaban panfletos alusivos a la oferta de solares y ya se disponían a recorrer el objeto del negocio.

Después de la actuación en la subasta, rápidamente los volvían a subir al autocar, sentándose los vendedores declarados, al lado de los forzados clientes, tratando durante todo el viaje solo el tema que les traía. Que el cliente entregara una cantidad a cuenta para preparar el contrato de compra-venta.

Si el cliente argüía carecer allí de metálico, se le acompañaba hasta su casa. La cuestión era no perder la venta, tras finalizar la efervescencia inculcada al comprador.

A pesar de todas estas precauciones un porcentaje de clientes a la mañana siguiente, no aparecía por el despacho para legalizar su compra. Preferían perder lo entregado a cuenta.

Y esta fue la decepción. Habían vendido doce solares. Se presentaron ocho compradores, a precio tres veces superior al por mí fijado. Quise rescindir contratos por las implicaciones que me reportaría abonar en metálico, una cantidad doble del líquido que proporcionaría el producto de la venta.

Me permitieron cancelar solo a dos, por ser las de menor valor, pero tuve que firmar contrato de venta a los seis restantes. Por supuesto, que no me interesó contratarles a ellos para más excursiones.

Pasado el trance, recapacité: ¿cómo puedo seguir vendiendo al precio justo, sin dejar patente a estos seis clientes que habían sido estafados?.

Lo discutí con Orpí y me dio ánimos.

-Carlos, en el estado avanzado que tienes la Urbanización, si valoras los costos de lo que te queda por atender y el capital invertido, te dará una idea del valor real sin beneficio al día de hoy. Luego le aplicas los intereses bancarios y legalizaciones de ventas, que las cobras a cinco años y el beneficio prudencial a favor de la Sociedad y verás cómo este precio de adquisición de los nuevos clientes, no es exagerado. Creo que incluso deberías subir más el precio.

O sea que se repetía lo de no hay mal que por bien no venga.

Establecí nuevos precios a los solares en venta, que por descontado se realizarían a ralentí.

Llegó el momento temido de aceptar mi obligada dependencia con el banco. Pero antes, jugaría mi última baza con la ENHER.

El Transformador iba a cargo de la empresa eléctrica, pero la red de línea en Baja Tensión, por las calles de Santa María, pretendían que fuera al mio.

Aleccionado como estuve por los propios ingenieros de ENHER, aduje razones para cambiar el trato. Aporté los planos de una serie de proyectos de edificaciones, situadas en solares estratégicos que hacían ineludible la llegada del suministro en B.T. a todas las calles, y la más perentoria sería la del solar recientemente vendido.

Les excusé de enterrar la línea, a cambio de dejarla conclusa aérea en toda la Urbanización, en ambos Municipios. Después de discutir pros y contras, transigieron con la condición de que les dejara a ellos como exclusiva sunistradora de energía en toda la Urbanización.

Lo que en aquél momento no entendí, un tiempo después, resultó que contra resultar detrimento tal concesión, me salió rentable.